Estos días se está hablando de Egipto. Yo soy el primero que apoyo estas revoluciones, creo que la democracia es el único sistema aceptable para el ser humano. Hasta que todas las naciones del mundo no tengan buenas democracias no podremos hablar de otra cosa.
Sin embargo no creo que yo esté haciendo la revolución. Y hay mucha gente que lo cree. Soy el primero que he puesto algún mensaje de apoyo - puse uno en este blog - a las rebeliones norteafricanas. Pero hay gente que piensa que por entrar a Twitter y decir "¡viva la libertad! ¡Viva Egipto!" o hablar del "pueblo egipcio" así, en plan épico - a mí me da un poco de vergüenza ajena - ya están en la plaza con las banderas y corriendo ante la policía. Y no, no estás en la plaza, estás en tu casa sentado en tu ordenador y escribiendo en Twitter.
Estamos viendo que mucha gente - la mayoría, creo - trasladan su mundo real a su imaginario. Es decir, todo es un poco como de realidad virtual. Me meto a Twitter, veo que todo el mundo habla de #Egipto y ya me pienso que yo también soy Braveheart. Pues no, no eres William Wallace, y date cuenta de una cosa: tampoco eres egipcio. Es paradójico que los egipcios - ese épico 'pueblo egipcio' - estén mejor ahora que nosotros.
Porque, acuérdate, mientras los egipcios están derribando una dictadura en Europa se está construyendo una nueva. Te están recortando tus derechos laborales, tus derechos civiles, te están privatizando la sanidad, alargando la edad de jubilación, los gobernantes que te rigen son unos corruptos o unos idiotas. Incluso cada vez más expertos están diciendo que el Estado de Bienestar o incluso la democracia "no son sostenibles" - palabreja tan útil - y que quizá no fueran tan buena idea, que deberíamos aprender de los chinos que no gastan dinero en esas chorradas de derechos civiles y gracias a ello su economía crece; y claro, es preferible que la democracia crezca y que los ciudadanos nos muramos de asco a gastar dinero en hospitales, colegios, universidades y zarandajas así. Y con esa excusa - porque es una excusa - están desmontando Europa y se la están dando a cucharadas a los bancos.
Así que puede ocurrir algo verdaderamente surrealista y es que los norteafricanos creen un nuevo régimen de bienestar y, dentro de veinticinco años, nosotros tengamos que ponerles los puntos sobre las íes a los banqueros. Y entonces los egipcios y tunecinos se meterán a Twitter y dirán "¡viva Europa!" y tuitearán cosas como #España, #France, y constantemente se leerán mensajes: "por fin los europeos exigen democracia y justicia". Vamos, que habrán cambiado las "reglas del juego" - por utilizar una de esas expresiones estúpidas que tanto gustan hoy en día -.
¿Y por qué sucederá esto? Porque la gente no está donde tiene que estar. En realidad a la gente todo esto no le interesa una puta mierda, ¿queréis verlo? Anda, buscad en Twitter esta palabra: Honduras. Hace tiempo todo el mundo hablaba de ella por su infame asonada militar. Al final los golpistas ganaron, América Latina tragó - como siempre - se cometieron abusos, ¿y todos los que tuiteaban, se acuerdan ahora? A casi todos ellos les importa Honduras lo mismo que una mierda recién cagada.
No hace falta irse a la prehistoria - porque hoy día cualquier cosa de hace un mes ya es prehistoria -. ¿No se leía constantemente #Tunisia en Twitter hace unos días? Los tunecinos ganaron, ahora están empezando el camino, siguen luchando, ¿y a quién le importa Túnez? A nadie le importa una puta mierda. Anda, anda, ahora está Egipto en el candelero que mola mucho más, hay que estar a la moda hombre. Y si de repente se cabrea, yo que sé, Corea del Norte, pues de los egipcios no se acordará ni Cristo que lo fundó. Y así es.
Muchas personas que están aquí y allá tuiteo #Egipto, tuiteo tal cosa, son personas que en realidad no tienen esos principios libertarios que tanto cacarean en Twitter. Porque si los tuvieran, ¿no se estarían lanzando las masas contra la opresión de los bancos, de las grandes empresas?
Os recuerdo que hace poco hubo una huelga general en Navarra, País Vasco, Galicia y Cataluña. Una huelga general que no le importó a nadie. Si esto fuera tan "¡viva la libertad!" como vemos en Twitter, todos los españoles se habrían abocado a esa protesta y llevaríamos semanas de lucha. Pero no los españoles, sino también griegos, franceses, alemanes, toda la Unión Europea poniendo en jaque a los políticos y exigiendo una Europa del pueblo, de la humanidad, una Europa libre y próspera gobernada por los ciudadanos y no por los mercados.
Pero no, porque toda la gente que debería estar ahí estaba en su mundo de realidad virtual viendo fotos de Egipto y diciendo que todo es maravilloso. Sí, es maravilloso, ¿y por qué aquí no hacemos nada entonces? ¿O es que no hay motivos, porque vivimos tan bien?
Sí, pues yo debo ser un pringado del copón, porque voy a vivir peor que mis padres y mira que mis padres nacieron en la posguerra. Pero parece ser que cuando yo tenga cuarenta años, los hospitales serán cosa de ricos - obra y gracia de Esperanza y compañía - y el Estado de Bienestar será algo "insostenible" y claro, tendremos que asumir que si queremos que luego en la Bolsa de Shangri-La y su puta madre digan que España crece no sé cuántos puntos, no podemos gastar dinero en chorradas como vivir humanamente.
Porque nos dicen los mercados, "el actual modelo productivo es insostenible". Y la verdad es que es cierto, sólo que dejan la frase incompleta. Deberían decir: "el actual modelo productivo es insostenible... porque con él no nos queda dinero para pagar su fortuna a todos los banqueros, hombre". Porque claro, estos señores con el Estado de Bienestar ganan una fortuna, y eso no puede ser, ellos tienen que gastar por lo menos tres o cuatro fortunas semanalmente. Y es culpa nuestra porque para qué queremos tanta chorrada de Seguridad Social o derechos laborales, que somos unos pedigüeños.
Y si no lo creéis, bueno, echad un vistazo al tren. Alcázar de San Juan, por ejemplo, ciudad que está a una hora de tren de Madrid en ferrocarril convencional. Dentro de un par de años esta villa manchega tendrá un hermoso AVE que la pondrá en la capital en cincuenta minutos - ganamos diez minutillos - eso sí, a un precio dos o tres veces mayor que el actual. Vamos, que para qué vamos a gastar dinero en mantener trenes para la gente normal pudiendo tener trenes que no coja nadie pero que son mucho más bonitos y más cómodos para los ejecutivos; y las personas corrientes que vayan en coche y chupen gasolina, y si no haber nacido rico, pringao.
Y esta es la realidad que estamos viviendo. Y peor va a ser como se va a poner. Y nosotros deberíamos hacer algo, pero no vamos a hacerlo porque es mucho mejor vivir en esa realidad virtual donde nos creemos que somos egipcios, aunque para nuestra desgracia, seguimos siendo españoles.
Sin embargo no creo que yo esté haciendo la revolución. Y hay mucha gente que lo cree. Soy el primero que he puesto algún mensaje de apoyo - puse uno en este blog - a las rebeliones norteafricanas. Pero hay gente que piensa que por entrar a Twitter y decir "¡viva la libertad! ¡Viva Egipto!" o hablar del "pueblo egipcio" así, en plan épico - a mí me da un poco de vergüenza ajena - ya están en la plaza con las banderas y corriendo ante la policía. Y no, no estás en la plaza, estás en tu casa sentado en tu ordenador y escribiendo en Twitter.
Estamos viendo que mucha gente - la mayoría, creo - trasladan su mundo real a su imaginario. Es decir, todo es un poco como de realidad virtual. Me meto a Twitter, veo que todo el mundo habla de #Egipto y ya me pienso que yo también soy Braveheart. Pues no, no eres William Wallace, y date cuenta de una cosa: tampoco eres egipcio. Es paradójico que los egipcios - ese épico 'pueblo egipcio' - estén mejor ahora que nosotros.
Porque, acuérdate, mientras los egipcios están derribando una dictadura en Europa se está construyendo una nueva. Te están recortando tus derechos laborales, tus derechos civiles, te están privatizando la sanidad, alargando la edad de jubilación, los gobernantes que te rigen son unos corruptos o unos idiotas. Incluso cada vez más expertos están diciendo que el Estado de Bienestar o incluso la democracia "no son sostenibles" - palabreja tan útil - y que quizá no fueran tan buena idea, que deberíamos aprender de los chinos que no gastan dinero en esas chorradas de derechos civiles y gracias a ello su economía crece; y claro, es preferible que la democracia crezca y que los ciudadanos nos muramos de asco a gastar dinero en hospitales, colegios, universidades y zarandajas así. Y con esa excusa - porque es una excusa - están desmontando Europa y se la están dando a cucharadas a los bancos.
Así que puede ocurrir algo verdaderamente surrealista y es que los norteafricanos creen un nuevo régimen de bienestar y, dentro de veinticinco años, nosotros tengamos que ponerles los puntos sobre las íes a los banqueros. Y entonces los egipcios y tunecinos se meterán a Twitter y dirán "¡viva Europa!" y tuitearán cosas como #España, #France, y constantemente se leerán mensajes: "por fin los europeos exigen democracia y justicia". Vamos, que habrán cambiado las "reglas del juego" - por utilizar una de esas expresiones estúpidas que tanto gustan hoy en día -.
¿Y por qué sucederá esto? Porque la gente no está donde tiene que estar. En realidad a la gente todo esto no le interesa una puta mierda, ¿queréis verlo? Anda, buscad en Twitter esta palabra: Honduras. Hace tiempo todo el mundo hablaba de ella por su infame asonada militar. Al final los golpistas ganaron, América Latina tragó - como siempre - se cometieron abusos, ¿y todos los que tuiteaban, se acuerdan ahora? A casi todos ellos les importa Honduras lo mismo que una mierda recién cagada.
No hace falta irse a la prehistoria - porque hoy día cualquier cosa de hace un mes ya es prehistoria -. ¿No se leía constantemente #Tunisia en Twitter hace unos días? Los tunecinos ganaron, ahora están empezando el camino, siguen luchando, ¿y a quién le importa Túnez? A nadie le importa una puta mierda. Anda, anda, ahora está Egipto en el candelero que mola mucho más, hay que estar a la moda hombre. Y si de repente se cabrea, yo que sé, Corea del Norte, pues de los egipcios no se acordará ni Cristo que lo fundó. Y así es.
Muchas personas que están aquí y allá tuiteo #Egipto, tuiteo tal cosa, son personas que en realidad no tienen esos principios libertarios que tanto cacarean en Twitter. Porque si los tuvieran, ¿no se estarían lanzando las masas contra la opresión de los bancos, de las grandes empresas?
Os recuerdo que hace poco hubo una huelga general en Navarra, País Vasco, Galicia y Cataluña. Una huelga general que no le importó a nadie. Si esto fuera tan "¡viva la libertad!" como vemos en Twitter, todos los españoles se habrían abocado a esa protesta y llevaríamos semanas de lucha. Pero no los españoles, sino también griegos, franceses, alemanes, toda la Unión Europea poniendo en jaque a los políticos y exigiendo una Europa del pueblo, de la humanidad, una Europa libre y próspera gobernada por los ciudadanos y no por los mercados.
Pero no, porque toda la gente que debería estar ahí estaba en su mundo de realidad virtual viendo fotos de Egipto y diciendo que todo es maravilloso. Sí, es maravilloso, ¿y por qué aquí no hacemos nada entonces? ¿O es que no hay motivos, porque vivimos tan bien?
Sí, pues yo debo ser un pringado del copón, porque voy a vivir peor que mis padres y mira que mis padres nacieron en la posguerra. Pero parece ser que cuando yo tenga cuarenta años, los hospitales serán cosa de ricos - obra y gracia de Esperanza y compañía - y el Estado de Bienestar será algo "insostenible" y claro, tendremos que asumir que si queremos que luego en la Bolsa de Shangri-La y su puta madre digan que España crece no sé cuántos puntos, no podemos gastar dinero en chorradas como vivir humanamente.
Porque nos dicen los mercados, "el actual modelo productivo es insostenible". Y la verdad es que es cierto, sólo que dejan la frase incompleta. Deberían decir: "el actual modelo productivo es insostenible... porque con él no nos queda dinero para pagar su fortuna a todos los banqueros, hombre". Porque claro, estos señores con el Estado de Bienestar ganan una fortuna, y eso no puede ser, ellos tienen que gastar por lo menos tres o cuatro fortunas semanalmente. Y es culpa nuestra porque para qué queremos tanta chorrada de Seguridad Social o derechos laborales, que somos unos pedigüeños.
Y si no lo creéis, bueno, echad un vistazo al tren. Alcázar de San Juan, por ejemplo, ciudad que está a una hora de tren de Madrid en ferrocarril convencional. Dentro de un par de años esta villa manchega tendrá un hermoso AVE que la pondrá en la capital en cincuenta minutos - ganamos diez minutillos - eso sí, a un precio dos o tres veces mayor que el actual. Vamos, que para qué vamos a gastar dinero en mantener trenes para la gente normal pudiendo tener trenes que no coja nadie pero que son mucho más bonitos y más cómodos para los ejecutivos; y las personas corrientes que vayan en coche y chupen gasolina, y si no haber nacido rico, pringao.
Y esta es la realidad que estamos viviendo. Y peor va a ser como se va a poner. Y nosotros deberíamos hacer algo, pero no vamos a hacerlo porque es mucho mejor vivir en esa realidad virtual donde nos creemos que somos egipcios, aunque para nuestra desgracia, seguimos siendo españoles.
Muy bueno. Yo siento una gran prevención en contra de las revoluciones. Creo que lo más corriente es que los peores bandidos organizados en mafias, bandas, clanes, o partidos se hagan con el poder. Así sucedió en Rumanía, Albania, Kosovo y muchas repúblicas exsovieticas. Sólo por poner casos recientes y en Europa. Una revolución puede hacerla entre un 15 y un 20% de la población aún en contra del sentir general.
ResponderSuprimirLas democracias europeas y particularmente la española se ha vuelto asfixiante. La sensación de impotencia ante el descaro de los políticos es insoportable. A tí pueden buscarte la ruina para toda la vida por comportamientos que han sido siempre completamente normales y ellos pueden arruinar el país, endeudarnos hasta la siguiente generación, traer la pobreza y la desesperación a familias donde ya hacía generaciones que no se conocía y marcharse de rositas a un retiro dorado. Eso está haciendo Montilla y los que estuvieron en su gobierno. ¿Nadie va a pedirles explicaciones?. ¿No tenemos nada que decirles?.¿Basta con que se marchen?. ¿Esta es la puta democracia?.
En los años 60 un tío mío estaba de Guardia Civil en Iniesta. Al cuartel llegaron quejas de que un concejal del ayuntamiento robaba dinero. El teniente hizo las averiguaciones que hizo y fueron a verlo. Hablaron con él con tranquilidad y el hombre se justificó como pudo, al salir del lugar situado en un primer piso el teniente lo cojió del cuello y lo lanzó rodando escaleras abajo. luego lo mando al exilio y nunca volvió por el pueblo.
El teniente era muy querido y respetado.
Un saludo.
Vaya, menudo salvaje de teniente. Esos personajes son los que han ensuciado el nombre de la Guardia Civil durante generaciones. Gracias a Dios que aquella España bárbara y africana está superada hoy en día.
ResponderSuprimirSaludos.
Si, pero los concejales no se llevaban la pasta.
ResponderSuprimirNo, claro... era uno de los regímenes más corruptos de Europa Occidental - como todas las dictaduras - pero los concejales precisamente no robaban, ¿no?
ResponderSuprimirPor supuesto que no. Pero en vez de responderme a lo que te pregunto me vienes con despistes.
ResponderSuprimirTe repito mi pregunta; ¿Tú no crees que Montilla y sus secuaces de Esquerra Republicana, por mucha legitimidad democrática que tuvieran en el momento de su elección, han hecho un uso fraudulento de los poderes que les fueron otorgados, que han arruinado la región, han mandado al paro a miles de trabajadores y autónomos y merecen un justo castigo?
Mario Conde pasó en la carcel muchos años por un asunto incomparablemente menor. Cualquier empresario que actuara del modo como lo hacen los políticos terminaría en prisión.¿porqué ellos no?
No se trata de izquierdas o derechas sino de gente capacitada y honrada, o capullos, y todos los que votasteis a Zp le votasteis a un capullo integral. Y lo sabes muy bien. Y si los partidos no saben seleccionar a sus candidatos que aprendan o que se atengan a las consecuencias.
Un saludo