2.3.11

España, tan culta

Estos días se está hablando mucho del modista John Galliano porque al parecer ha protagonizado un escándalo relacionado con cosas nazis. Bien, yo hasta hace poco no sabía nada de este señor. Su nombre me sonaba de haberlo escuchado alguna vez en la tele o en la radio - en los medios siempre hablan de las pasarelas de moda como si a alguien le importasen una mierda; y de hecho la gente finge interesarse en estos asuntos -.
De hecho yo creía que el tipo tenía como cien años, me sonaba a diseñador del tiempo de maricastaña y me sorprendió mucho encontrar una foto suya y comprobar que en realidad no es para tanto. Pero España está habitada por una raza de superhombres multidisciplinares plenos de conocimiento. Yo soy una miserable excepción a esta raza de elfos llenos de cultura y sabiduría.

Un buen ejemplo lo tuvimos con la película Ágora. En este filme se narran los últimos días de la filósofa romana Hipatia en la Alejandría precristiana. Bueno, yo no sabía que había existido esa tal Hipatia hasta que vi la película. Tampoco había leído ninguna de sus obras - o mejor dicho las obras de sus discípulos, que es a través de quienes se le conoce - ni conocía de sus logros científicos o filosóficos.

Sin embargo, como me gustó mucho la peli, me puse a buscar información en internet sobre ella y sobre el film. Y, ¡qué sorpresa me llevé! Resultó que era yo el único inculto, ignorante y analfabeto de entre los muy cultos españoles que no conocía la gran obra de Hipatia. Cuál fue mi vergüenza al comprobar que todos los demás sabían muy bien quién fue y lo que hizo, no porque Amenábar lo filmase en una película sino ya de mucho antes, claro que sí. Así se dejaba claro en las críticas que leí en FilmAffinity o La Off-Off-Crítica, y no sólo en los textos de los autores sino también en los comentarios. No sólo ellos habían leído mucho sobre Hipatia antes de que Amenábar ni siquiera pensase en rodar su película, sino que además estaban muy descontentos porque - por lo visto - el director español - mucho más inculto que ellos - había metido la pata en no sé cuántos detalles históricos del guión.

Otro caso que podemos mencionar es el de Mario Benedetti. Otro gran poeta que yo no he leído. Qué alegría me dio comprobar, cuando se conoció su muerte, que tantos otros españoles sí lo habían hecho. Digo alegría porque a todos nos gusta vivir en una sociedad tan cultivada. Y es algo que pudimos constatar una segunda vez cuando se otorgó el Nobel a Vargas Llosa.

Lo que sí es cierto es que yo - por ignorante, seguramente - no encajo esta nación tan culta en el hecho de que los tres libros más vendidos en España sean El niño con el pijama de rayas, Los pilares de la tierra y La catedral del mar - es decir, basura industrial -. Tampoco me cuadra con que el 78% de los españoles afirme no leer nunca, casi nunca o como mucho "alguna vez por semana". En fin, paradojas.

Ejemplos hay para dar y tomar. La revuelta egipcia - que los españoles han secundado en Twitter - nos permitió saber que muchos no llamaban a la región afectada Norte de África o Magreb - que es paleto - sino que conocen la más culta versión Al-Magrib y la tuitean todo el rato, porque son cultos y consultan Wikipedia.

O bien España es una Arcadia de sabiduría y conocimiento, un Rivendel élfico, una Florencia renacentista, una Grecia clásica o una Atlántida perdida. O eso, o bien ahora cualquier dato está al alcance de Google y no sólo algunos disfrutan haciendo ver que lo sabían antes de que los periódicos pusieran de moda el asunto de marras - sea revolución, película o muerte de escritor ilustre - sino que la mayoría de los pazguatos se lo tragan y lo dan por bueno.

Para mí, o una devaluación más de la cultura y el conocimiento o una verdadera edad dorada - tal vez producto del éxito de Series Yonkis -. O eso o que todo el mundo opina sin tener ni puta idea y encima encuentra aplausos. Y por si algún caracartón viene a decirme que yo hago lo mismo - pues tener un blog, en realidad, es opinar de todo un poco -; y que yo realmente soy poco más que un mierda y no tengo mayor acreditación para hablar de política, le contestaré que ya me lo estoy planteando. Que estoy pensando en eso, ya saben, de que "cuando el necio habla el sabio calla".

2 comentarios:

  1. Se te olvida que todo el mundo ve, desde hace muchos años, los documentales de La 2...

    Es un gran problema de base. Hace ya mucho tiempo creo que recordar que publiqué algo sobre esto en mi blog, lamentando que los contertulios (ahora, gracias a Internet, toda la población) opinan siempre sobre todo los temas como si fueran expertos. Ninguna dice "sobre este asunto la verdad es que no sé mucho". Se habla de todo y como no se puede saber de todo se cometen absolutas aberraciones en el discurso. Es un problema más serio del que creemos, porque aquellos argumentos de autoridad en que se basa la opinión de mucha gente en realidad no tienen valor alguno.

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  2. Es como lo dices. Para mí el problema es doble: por un lado el hecho de que muchas veces la gente esté opinando, efectivamente, en base a un referente que no tiene valor alguno; y por otro lado que, con tantísimo ruido, y si ahora cada cual puede hacerse experto gracias a Wikipedia, los verdaderos expertos, los que de verdad saben, quedan totalmente eclipsados. ¿Cómo distingo yo a uno que de verdad sabe qué está pasando en el Magreb de un cantamañanas que se limita a leer los tuits de Dima Khatib, el último grito en Twitter?

    Yo creo que no hacemos bien nadie opinando, yo me estoy replanteando esto de la blogosfera.

    Saludos.

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